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Las últimas horas han estado marcadas por el dolor de una Araucanía olvidada, oprimida y violentada por un Estado nefasto, cuyo rol por medio de puestos de poder es la protección del poder económico a través del empresariado, el mismo que hace ya mucho tiempo explota y destruye tierras pertenecientes al Walmapu, bajo el cuestionado argumento del progreso.

Durante la jornada del día viernes 07 de agosto se confirmó la muerte de las comuneras: Iris Rosales Quiñilen y Rosa Quintana Rosales, madre de 53 años e hija de solo 17 años. La prensa habla de suicidio como hipótesis, informando que se encontraron ambos cuerpos colgados, sin lesiones que puedan justificar la participación de terceras personas. Sin embargo, lo que hace extraño y extremadamente sospechoso este caso, es que: en menos de veinticuatro horas el Estado por medio de Servicio Médico Legal, establezca un suicidio como resultado de la autopsia.

El conflicto Estado de Chile-Mapuche ha sido una constante que durante más de un siglo ha tenido como tónica a un Estado que ha amedrentado y violentado, atacando de manera bélica a niños y niñas, mujeres y hombres que buscan defender su identidad, costumbres y tradiciones en la zona por la que Lautaro y Caupolicán dieron su vida. La militarización ha sido una constante en donde es posible encontrarse con de manera permanente batallones de fuerzas especiales y GOPE que siembran el terror por medio de perdigones, balines y balas que han causado la muerte de comuneros como Matias Catrileo, Alex Lemún y ahora último, Camilo Catrillanca; muertes que para la opinión pública no valen nada.

El mismo Estado que a través del gobierno, reprime y criminaliza al pueblo Mapuche, invisibiliza los Derechos Humanos e ignora el cumplimiento del Convenio 169 de la OIT que tiene como consecuencia en huelga de hambre por más de 100 días a comuneros rehenes del Estado en la cárcel de Angol.

Como Radio Apoyo Mutuo exigimos tanto al Gobierno, como también al poder Judicial por medio del Ministerio Público que se dispongan los recursos para que se investigue y se esclarezcan la muerte de Iris y Rosa, así también solicitamos se reabra el caso de Macarena Valdés, madre de 4 niños, que también fue encontrada ahorcada en su casa en la comuna de Panguipulli.

No existen fundamentos que expliquen estos suicidios, sino, pues de acuerdo a lo antes descrito, sabemos que al pueblo Mapuche se le ha perseguido sistemáticamente, pues es una piedra en el zapato para el capital el cual bajo el subterfugio del “progreso”, busca explotar estas tierras, ignorando el valor ancestral que tienen para la gente de tierra.

Las acciones de recuperación de tierras, son producto del despojo, saqueo y destrucción de colonos y empresas forestales, quienes motivados por la acumulación de riquezas, han secado los ríos y han pasado la maquinaria por encima de especies y la naturaleza, devastando por completo el ecosistema que es parte de un sistema de vida integral.

A seguir movilizándose y dejando en evidencia la incompetencia de su Estado y Justicia, que habla más bien de In-justicia, de su patriarcado que se romperá con nuestra fuerza, y que desde el Pueblo aclamará las voces de todas las hermanas y amigas silenciadas.

Por la Araucanía libre, por Iris, por Rosa por Macarena Valdés, y por todas.